jueves, 5 de junio de 2014

Trabajo Final Módulo Fundamentos y Tendencias de la Comunicación y Periodismo Digital

UNIVERSIDAD DE CHILE 
INSTITUTO DE LA COMUNICACIÓN E IMAGEN 
DIRECCIÓN DE POSTGRADO 

Profesor: Patricia Peña Miranda 
E-mail: patipena@uchile.cl



Colaboración y Tecnología:

En el año 2010, Clay Shirky escribió el libro Cognitive Surplus: Creativity and Generosity in a Connected Age (Excedente Cognitivo: Creatividad y Generosidad en la Era de la Conectividad). Para saber o entender lo que dice en su libro, vale la pena ver su TED Talk "How cognitive surplus will change the world" (Cómo el excedente cognitivo cambiará el mundo), grabada en junio de ese año, en la cual habla de dos pilares fundamentales, que deben cumplirse: la tecnología digital y la generosidad humana

Ese es el recurso que Shirky llama "cognitive surplus" (excedente cognitivo), que representa la capacidad de la población mundial de ser voluntarios, de contribuir y colaborar en grandes proyectos, a veces mundiales. Según Shirky, el excedente cognitivo está hecho de dos cosas: el tiempo y el talento libre del mundo (habla de que el mundo tiene un billón de horas libres al año para comprometerse con proyectos colaborativos) y, ahora que existen herramientas mediáticas (la internet, los teléfonos móviles), la capacidad ya no sólo para consumir, sino también para crear y compartir. Están entonces la motivación humana ancestral y las herramientas modernas que permiten que esa motivación se una a esfuerzos en gran escala. 

El profesor habla de increíbles experimentos científicos, literarios, artísticos y políticos usando el excedente cognitivo. Y los separa en dos tipos: los comunales (da el ejemplo de los memes de gatos), que son valor creado por los participantes para ellos mismos, y los cívicos (lo ejemplifica con Ushahidi, una plataforma para mapear información en zonas de catástrofe o conflicto creada en Kenia), que son valor creado por los participantes, pero disfrutado por la sociedad en su conjunto.



En otra TED talk, llamada "How social media can make history" (Cómo los medios sociales pueden hacer historia), Clay Shirky dice: "En un mundo en que los medios son sociales, globales, ubicuos y baratos. En un mundo de los medios donde la anterior audiencia son ahora, de manera creciente, participantes en su totalidad; en ese mundo, los medios tratan con menos frecuencia sobre cómo hacer un sólo mensaje para ser consumido por individuos y tratan cada vez más sobre cómo crear ambientes de grupos y apoyarlos".

Ahora bien, Shirky es parte de una serie de intelectuales y pensadores llamados los "ciberoptimistas", quienes se diferencian de los denominados -obvio- "ciberpesimistas".

Como explica Manuel R. Torres Soriano en su artículo "Internet como motor del cambio político: ciberoptimistas y ciberpesimistas": "Existen dos corrientes de pensamiento acerca del impacto de internet sobre los procesos de cambio político. Por un lado, aquellos individuos que consideran que esta tecnología posee unas características que promueven la expansión de la democracia por el mundo, y la de aquellos que consideran que este instrumento consolida el autoritarismo y la represión política. El propósito de este artículo es realizar un análisis descriptivo de los principales argumentos que utilizan una y otra visión para justificar sus posiciones. Se mantiene la tesis de que ambas atribuyen un carácter determinista a internet que no se corresponde con su naturaleza neutral. Por el contrario, los efectos de esta tecnología sobre el cambio político dependen del contexto y de la habilidad de los actores que la utilizan".

Mas allá de que sean optimistas o pesimistas, y sin preocuparnos de lo político o lo gubernamental, esto -como siempre- se puede interpretar de dos formas:

El tema del uso de internet. Según el último informe elaborado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la penetración móvil de banda ancha se acerca al 32 por ciento y habrá tres mil millones de usuarios de internet a finales de este 2014 (Se puede leer el reporte completo aquí). O sea, hay muchas personas conectadas (casi la mitad de la población mundial). Pero por otro lado, falta mucha gente que se conecte todavía.

El tema de las herramientas tecnológicas, ya sea para crear valor comunal o cívico, por utilizar la dicotomía propuesta por Shirky. Pero a veces son demasiadas. Mucha cantidad y poca calidad (Shirky defiende eso y dice -en la misma conferencia cita arriba- que es mejor hacer algo a no hacer nada, incluso cosas que sean estúpidas). A veces, lo que pasa es que hay un excedente de información y una escasez cognitiva (no hay lectura profunda, no se entiende la complejidad, se creen y afirman cosas que no son, entre otras cosas)

A juzgar por este video, que se refiere a la sobrecarga de información y a lo multitarea que somos (o que tratamos de ser, ya sea temas sociales, laborales u otros), a veces, el tiempo libre al que se refiere Shirky, debería ser realmente libre. De verdad. Libre.




Pero sin irse a los extremos, se puede volver a los dos primeros conceptos: tecnología digital y generosidad humana. reconocer las iniciativas que involucran el compartir o el colaborar. Está todo lo que tiene que ver con el crowdsourcing (colaboración abierta distribuida o externalización abierta de tareas), como el crowdfunding (financiamiento colectivo). Es el caso de kickstarter, en Estados Unidos, o de Ideame, en América Latina.

Es posible ver una gran cantidad de proyectos interesantes, de todos los tipos, de todas las áreas, que emplean esta forma de colaboración o de externalización abierta. Una buena lista es la que ofrece la enciclopedia colaborativa Wikipedia aquí:

Y está también las que están relacionadas a la llamada "sharing economy" (que se puede traducir como consumo colaborativo o bien como economía colaborativa)

"El consumo colaborativo se refiere a la manera tradicional de compartir, intercambiar, prestar, alquilar y regalar, redefinida a través de la tecnología moderna y la nuevas maneras de medir la reputación de las personas. El movimiento del consumo colaborativo supone un cambio cultural y económico en los hábitos de consumo marcado por la migración de un escenario de consumismo individualizado hacia nuevos modelos potenciados por los medios sociales y las plataformas de tipo peer-to-peer (red-entre-pares o red-entre-iguales). En los servicios de consumo colaborativo las barreras de desconfianza se ven minimizadas gracias al uso de perfiles de usuarios con valoraciones y referencias añadidas por otros usuarios, lo que da origen a nuevas maneras de relacionarse, intercambiar, y monetizar habilidades y/o bienes económicos, lo que era impensable hace unos años. Esto supone la disrupción de Internet, fuera de la propia Internet. El término fue acuñado por primera vez por Ray Algar en el artículo del mismo título publicado en el boletín Leisure Report de abril de 2007". Wikipedia

El concepto empezó a popularizarse en el año 2010 con la publicación del libro "What's Mine Is Yours: The Rise of Collaborative Consumption", cuya co-autora, Rachel Botsman, dio una conferencia en Australia. Aquí se puede ver la TEDxSydney:




Están los ejemplos de "carsharing" (automóviles compartidos) o de "coworking" (oficinas de trabajo compartido), entre muchos otros.

En Estados Unidos hay emprendimientos como por ejemplo Airbnb o Zipcar. En Chile existen otros como Cumplo o la recién lanzada Yeba.me (inspirado en otra aplicación que se llama Lyft). En ambos proyectos están involucradas personas de StartupChile.

Esta es una divertida parodia de la serie Portlandia. Se llama Rent it Out! (¡Arriéndalo!)




Como para reírse. Y compartir, por supuesto. Porque al final, la idea es que usemos la tecnología y que seamos colaborativos. O mejor, que usemos la tecnología para ser colaborativos. Eso es lo que realmente vale. :)